Santo Tomás de Aquino fue, antes que ningún otro, un psicólogo sistemático. La Suma Teológica no es solo un sistema de teología especulativa; es, en su conjunto, una teoría del alma humana en toda su operatividad — inteligencia, voluntad, pasiones, hábitos, virtudes, pecado, gracia.
La crisis contemporánea de la psicología no se explica solo por la proliferación de escuelas ni por la incompatibilidad de sus métodos clínicos. En su nivel más profundo, remite a una cuestión previa y decisiva: qué idea del hombre hace posible una psicología verdadera. La psicología moderna heredó los problemas filosóficos de la Modernidad — el empirismo, que disuelve la sustancia en impresiones sensibles; el racionalismo, que separa la razón del ser; y el idealismo, que convierte la realidad en producto de la conciencia.





